Alcohol y Paranoia

| Columna | ||||||||||
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| Por Guerrero Heredia / El Caribe | ||||||||||
| Martes 22 de enero del 2008 actualizado el lunes 21 de enero del 2008 a las 10:23 PM | ||||||||||
Alcohol y paranoia Juan, un señor de 51 años con 26 años de casado, se torna agresivo, celoso, beligerante y difícil de tratar tan pronto empieza a beber. Regularmente, esto ocurre los fines de semana y algunas veces un martes o miércoles. A través de la última década, sus amigos se han ido dejando de juntar con Juan, producto de los “líos” que arma cuando se da un traguito. La esposa y los tres hijos de Juan están desesperados con esta situación y lo último que está pasando es que desde que se toma el primer trago tiene la creencia de que el DNI y el servicio secreto lo están espiando y que su esposa tiene “algo” con el vecino de la cuarta. Ayer llegó al punto de agredirla. La paranoia es un síntoma que aparece en los trastornos del pensamiento de tipo psicótico o delirante, y es un evento preponderante en la esquizofrenia y en algunas intoxicaciones con psicoestimulantes como las anfetaminas y la cocaína; así también como con alucinógenos como marihuana, éxtasis y algunos tipos de hongos. El alcohol por su parte, del punto de vista farmacológico, es un agonista (activador) de un neurotransmisor conocido como el sistema GABAERGICO, que en general, produce sedación y depresión del sistema nervioso central; aunque al inicio de su efecto -como sucede en los primeros tragos-, puede producir un efecto deshinbidor en el individuo. Cuando la persona sufre síntomas de paranoia producto de la bebida, se debe actuar de inmediato. Contactar un psiquiatra debe ser la primera medida para que éste descarte cualquier otra patología que produzca psicosis y así establecer si la causa de esta conducta es solo inducida cuando el paciente consume bebidas alcohólicas. Lo segundo es, establecer un programa terapéutico que debe incluir la psicoeducación, tanto del paciente como de sus familiares. En la mayoría de los casos, los pacientes se resisten a aceptar que el alcohol es su problema y el solo objetivo de concientizarlo toma meses de consultas y terapias. Héctor Guerrero Heredia es psiquiatra |



