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Lucía Collado

Conducta animal vs. conducta humana

Columna
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Do Not Nail Your Dreams by Jarek Kowalczyk

(Do not nail your dreams de Jarek Kowalczyk)

Por Guerrero Heredia / El Caribe
Martes 2 de diciembre del 2008 actualizado a las 1:16 AM
Instinto de soñar

En medio del bosque, un ciervo come frutos silvestres.
 
Vive libre. Dentro de su dieta podría incluirse algún tipo de setas (hongos), pero en el momento que encuentra uno venenoso, su instinto lo descarta a través del olfato o del gusto.
 
El hombre, ser libre, soberano de su propio entorno, también puede alimentarse de frutillas del bosque; entiende por experiencia empírica que el hongo es venenoso y por instinto de conservación lo descarta de primera impresión.
 
Pero luego decide tomar la seta, hervirla y tomarse de a poquito la tizana… al cabo de unos minutos, las cosas comienzan a cambiar, el mundo le da vueltas y alucina, entra en un estado “diferente” que no controla y termina fascinado con la experiencia, aunque al final se vaya en vómitos y hasta pierda el conocimiento.

Una semana después, el hombre repite el mismo ritual y termina de nuevo desmayado.

¿Qué hace al ciervo, en este caso, sea más conservador y lógico que el ser racional supremo que es el hombre? 
 
¿Qué hace que el puro instinto sea más conservador que la propia mente humana?

Este tema lo enfocaré desde la óptica psiquiátrica a través del modelo tradicional bio-psico-social, en un esfuerzo para entender la integración de los genes hasta la necesidad social de contactar a un “ser supremo” a través de la inmersión en un mundo mas allá de lo racional y lógico, en un estado de trance donde se diferencia el hombre común de los “elegidos” (brujas, chamanes, profetas, líderes).

No hay dudas que las primeras manifestaciones religiosas de la humanidad estaban acompañadas de ritos y pociones que facilitaban este viaje al más allá.

Todos los asentamientos humanos del mundo tenían su “elixir” sagrado (cohoba, coca, cannabis, opio, campana, peyote, belladona).

La gran mayoría aprendieron a destilar de cualquier fuente de azúcar, el más famoso y dañino de los “elixires” que es el alcohol; tan diversas como agave, remolacha, papa, caña de azúcar, maíz, arroz, trigo, etc.

Cada una de las culturas tiene en común lo que denominaremos, su instinto de soñar.

Continuaremos…
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